inicio > Caprilización

WHISKYPEDIA

Caprilización

Ni a Palos
Agrandar fuente Achicar fuente

Definición / Formas de caprilización / Límites del proceso

Se denomina “caprilización” al proceso por el cual un político del espacio opositor intenta por ósmosis representar la figura de Fernando Henrique Capriles Radonsky, ex candidato a la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela. Dicha técnica permite al candidato mostrarse como la figura que aglutine el espacio opositor de cara a una hipotética confrontación electoral contra el oficialismo de turno.

Los pioneros en intentar caprilizarse fueron los integrantes del recordado “Grupete de las Cinco Piedras”, formación compuesta por Gabriela Michetti, Eduardo Amadeo, Patricia Bullrich, Federico Pinedo y Oscar Aguad, quienes viajaron explícitamente a Venezuela para las elecciones presidenciales de 2012 a respaldar a Capriles y eventualmente anotarse algún poroto en una posible victoria electoral, aunque ajena. Sin embargo, dicha tarea se vio interrumpida por la derrota de Capriles a manos de Hugo Chávez Frías, coronada por el grito escuchado en todo Caracas “perdió…la c*** de su madre”.

Formas de caprilización

La caprilización adquiere diversos estilos, siendo su más extrema encarnación aquella que encarna Hermes Binner al emparentarse directamente, en la semana en que falleció Hugo Chávez, con su rival político, sin que nadie se lo exigiera, en lo que se denominó, más que una muestra de caprilización, una muestra de falta de timing.

La caprilización mimética, en cambio, supone la re-representación de lo que ya representa Capriles en sí mismo, mas sin hacer referencia a Capriles. Se trata de encarnar de manera individual todo lo que Capriles ya es, un empresario vinculado a las ideas conservadoras, gobernar algún distrito de cierta importancia para luego desafiar a un político de alta popularidad en el gobierno. Se trata, en definitiva, de la forma en la que Pierre Menard, por ejemplo, concibió su primer Quijote a través de, nada menos, ser Cervantes, cuestión que chocó con la imposibilidad ontológica que entre Cervantes y Menard sucedió, nada menos, que el Quijote.

Límites del proceso

La caprilización tiene dos límites claros, el primero de los cuales aparece como un límite estructural y es la incapacidad de los procesos políticos de un país de ser trasladados sin ajustes a otras realidades nacionales. El segundo de los límites obedece a que el intento de trasladar un modelo de oposición a otro país generalmente tiene mejores resultados cuando dicho modelo opositor ha conseguido volverse de opositor a oficialista por triunfos electorales, antes que aquellos que se mantienen opositores, a menos que el objetivo principal sea, en efecto, mantenerse como opositor.