inicio > Femeninas y contemporáneas

RUIDO DE FONDO

  • Ruido de fondo

Femeninas y contemporáneas

Walter Lezcano
Agrandar fuente Achicar fuente

La poesía es invencible. Es un monstruo que va mutando y resistiendo cualquier misil que la contemporaneidad le arroja. Ya sea el vapuleo de los críticos, la indiferencia del gran público, el desprecio del mercado editorial, la nula existencia en los medios masivos de comunicación. Pero, bueno, la poesía es una herencia atávica que sigue emergiendo como lo verdaderamente humano en un estado de gracia. Por eso los libros siguen saliendo como una prueba contundente de esto. Ahora aparecieron en las librerías dos muy buenas obras de poetisas jóvenes que muestran la relación que establecen la sexualidad y lo genérico con los tiempos actuales: Maldad: cantidad necesaria (Milena Caserola/Llanto de mudo) de Patricia González López y Todo hace ruido (Pánico el pánico) de Jimena Arnolfi.

En la página 77 de Maldad: cantidad necesaria se lee: “Soy una/ Susanita / 3.0.” Y en la 88 se dice esto: “No, ¿cómo decís que estoy comiendo sola? ¡Si tengo la pc enfrente! (o más bien de costadito).” Es una muestra de algo mucho más expansivo: extensiones variables de los textos, géneros maleables, diversas tipografías, recortes de diarios, Twitter, todo le sirve a la autora para transitar un universo donde la vida se corre de cualquier espacio reconocible y puede percibir la rutina como parte de algo extraordinario. Y dentro de todo lo que constituye una vida siempre aparece ese sentimiento complejo llamado amor. En la 90 la autora se pregunta: “¿Las parejas también son como bits? ¿Uno y cero?”

El libro de Arnolfi tiene dos partes: Todo hace ruido y No se sabe qué sentir. Y en unos poemas cortos (algunos con espíritu de haiku: “Afuera: los días caen como frutos / y yo acá / preguntándome por el camino”), ella bucea en la introspección y la incertidumbre que va permeando una vida cuando se aleja del mundo hiperconectado. Además detalla las grietas del discurso dominante y plantea preguntas que inquietan por ser de largo alcance. Una muestra de esto: “Militancia: Estoy a favor de cualquier cosa / que me haga pasar la noche. / La actitud que tomemos será crucial / para sobrellevar este clima de fin de época.”

Son dos textos que muestran de manera adulta, femenina y combativa la manera en la que las certezas del almanaque, lo contemporáneo con todo lo que eso significa, pueden activar desvíos y no, como ocurre siempre, sumisiones.