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RUIDO DE FONDO

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Cartas de amor en tiempos homicidas

Facundo Arroyo
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Les Mentettes llegó a ser una orquesta con 30 músicos en escena. Luego de cuatro discos, otros cuatro EP’s y todo un recorrido por la canción de buen gusto en el under más cool, afinaron su formación a un cuarteto más algunas colaboraciones (Pablo Malaurie, por ejemplo, ya es su primera guitarra oficial). Bajo esa estructura, grabaron un LP de pop armonioso y con una dimensión aleatoria propia. Su mundo, de estructuras modernas, va de la experimentación a la canción -en mayor o menor grado- durante los nueve temas que completan el álbum. Esos momentos musicales aparecen como mantras secuenciados que los acerca a bandas como MGMT, Metronomy o The Flaming Lips por distintos caminos. En ese desarrollo habrá retorcidos arreglos que suenan vintage o retro, siempre en un plano pop. Los fondos sonoros, además de la exquisitez con la que la banda lleva adelante su propuesta (también basada en el arte del nuevo material a cargo de Geraldine Barón y Pablo Font), son los que proponen el futuro, lo desangelado y, a fin de cuentas, el plano psicodélico 2.0.

Por fuera de la historia por la que la banda fue experimentando en sus distintas etapas, hay un núcleo poderoso que activa la célula madre de cada canción. Una base constituida de dos partes: Eugenia Brusa y Adrián Rivoira. La dama, de escandalosa belleza, también ilumina las canciones de los Magnetics Fields en la versión porteña de Los campos magnéticos, y además, tiene un grupo de boleros con el que sacó un exquisito disco: Brusa y los Bombones de Murano. Rivoira, de bajo perfil, pero también con un glamour escénico desbordante, propone más desde las sombras. Su actividad paralela tiene que ver con la producción. Esta dupla marca registrada, confiesa su lado más cancionero en Between Ones and Zeros en piezas como “I belong”, “Lost in a song” y “Don´t feel it coming”. Momentos en los que la banda seguirá el rumbo del amor intenso y el desencuentro con el transitar cotidiano de una urbe que marcó su impronta compositiva. Si bien canciones como “SIX” o “In the same way” son más experimentales, y su estructura se retuerce como fan de Brusa, también, a fin de cuentas, terminan en el formato de canción. Eso es lo que ellos llaman la composición Mentettes de un momento.

Producido en conjunto con Ezequiel Spinnelli de Mompox, unos y ceros, así la idea de su título, expresa una postal romántica del presente. Más electrónicos que analógicos, dicen que las cartas de amor se escriben con estos códigos y ellos, durante esta etapa, lo que les pega es el pop más afectuoso e intrincado basado, sobre todo, en el contenido de las letras. Traducciones necesarias para una banda que las canta en inglés a la gente de Buenos Aires, una metropoli pensada, inevitablemente, en castellano.