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FALSA ESCUADRA

Por el camino del veto

Romina Sánchez
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A menos de dos meses de asumir como jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta ya vetó dos leyes. La primera, votada por la Legislatura el 3 de diciembre, estipulaba la expropiación de terrenos en donde el club Atlanta, de Villa Crespo, se encuentra construyendo su microestadio. Y la segunda resolución afecta a los trabajadores de la Cooperativa La Robla, una empresa recuperada a la que por ley, la misma Legislatura le había cedido los bienes muebles del local Viamonte 1615.

En primer lugar, se trata del decreto 68/16, publicado la semana pasada en el Boletín Oficial, que establece que “(…) en el supuesto que el sujeto expropiante fuese el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cabe señalar que, de acuerdo a lo dispuesto por el primer párrafo del artículo 64 de la Ley número 70, de Sistemas de Gestión, Administración Financiera y Control del Sector Público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, toda ley que autorice gastos no previstos en la Ley de Presupuesto General debe determinar los recursos a utilizar para su financiamiento; lo que no ocurre en el proyecto de ley que nos ocupa, ya que, como se manifestó precedentemente, el mismo hace una mención genérica a partidas presupuestarias correspondientes”.

La polémica por el microestadio de Atlanta no es nueva. Uno de los acuerdos involucra al actor Martín Seefeld, por la concesión para la venta de entradas de espectáculos que se realizarán en el nuevo estadio del club, una vez que se termine de construir. Se trata de Arena MKT&TKT’S SRL, una empresa que se creó en 2015 para eso.

Rubén Alza, Miguel José Mancini y Álvaro Machado, dueños de aquella empresa, son además socios de Javier Ibáñez, funcionario del ministerio de Modernización local. Todos conforman la empresa constructora Lugones Center que obtuvo el guiño del Ejecutivo porteño para la construcción del estadio, y que es sospechada de haber recibido favores del Ejecutivo.

Por su parte, la dirigencia del club refiere estar sorprendida acerca de la decisión del GCBA sobre los terrenos linderos a la sede social del club, que desde hace más de tres décadas están abandonados.

Del segundo veto de Larreta (a la ley 5.500 de diciembre del año pasado, Carlos Delucca, secretario general de la Cooperativa de Trabajo La Robla, expresó: “Ante todo manifestamos nuestro repudio. Todo lo que quieren sacarnos es lo que utilizamos para trabajar y darle de comer a la gente, nos cortan las piernas con esta medida”.

“Es imposible que no puedan ponerse en el lugar del otro, el único mobiliario que nos llevamos del viejo local son mesas y sillas, ni siquiera aire acondicionado. Somos gente de trabajo pero acá nunca tenemos paz y la verdad es que lo único que queremos es trabajar y llevar un sueldo digno a casa”, dijo Delucca, referente de la cooperativa del bar histórico, que empezó a gestarse en 2010 cuando comenzaron las “maniobras fraudulentas para el vaciamiento”.