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COLUMNISTAS

Vamos por el 10 por ciento

Marisol De Ambrosio
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Por Hernán Reibel

Una mañana de agosto me levanto y siento que hay una linda temperatura caribeña. Recorro los portales de noticias y leo a Héctor Méndez, titular de la UIA: «Parece Cuba». ¡Epa! ¿Tanto le pegó el calor a Méndez? No, es que el jefe de los empresarios industriales se despachó en contra de un proyecto que tiende a redistribuir la riqueza en base al artículo 14 bis, siempre cumplido a medias.

Mi amigo personal e híper capo constitucionalista más famoso, ni bien cortaba el teléfono tras la décima consulta del día por parte de un periodista de Clarín, me dijo: «El 14 bis habla de diferentes derechos y garantías para los trabajadores: condiciones dignas y equitativas de labor, jornada limitada, descanso y vacaciones pagos, igual remuneración por igual tarea, participación en las ganancias de las empresas y bla, bla, bla. Todo bien, pero qué sé yo, para mí que eso de la participación en las ganancias es muy cubano», mientras rumbaba al ritmo de Celia Cruz.

El proyecto apunta a la participación de los trabajadores en las ganancias de las compañías y que la misma se establezca gradualmente, comenzando por las empresas más grandes. Otro empresario, de guayabera y con un ron en la mano, se puso nervioso ni bien escuchó el anhelado proyecto. «Todo bien con Cuba, me fui de vacaciones, regalé golosinas a los niños pero pará un poco che», concluyó, mientras descolgaba un poster del Che que su nieto había colgado en la habitación.

“Todo bien con las compus para los pibes, la Asignación, el Futbol para Todos, el aumento del presupuesto universitario, y quién sabe qué otras cubaneadas más, pero con este proyecto vamos a volver a los noventa, cuando lo poco que facturábamos por la recesión lo mandábamos afuera”, sostuvo un industrial.
Del otro lado de la radio, habla Aguad, jefe del bloque de la UCR: «Es un proyecto voluntarista y ridículo que espantará las inversiones». Sin ponerse colorado y haciendo gala de su escaso estado de memoria, escupió: «Seguimos teniendo desocupación y bajos salarios, y todo tiene que ver con un gobierno que ha desalentado la inversión de los empresarios y que está despilfarrando el viento a favor que sopla en la economía”, mientras revisaba un paper con los formidables números de bonanza del gobierno de De la Rúa, del cual fue vice Ministro de Interior e Interventor en Corrientes.