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CHARLAS DE TINTO

Festejos en la Legislatura – One issue para el Alberto – De la cama al living

Marisol De Ambrosio
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Por la entrada de Perú 130 se dieron cita los habitués de la política porteña en el festejo por el octogésimo aniversario del edificio de la Legislatura. El paquete edificio del centro inaugurado en 1931 se vistió de gala para recibir a los invitados y, cuando cayó la tarde, resonaron las campanas al son de Adiós Nonino y Mi Buenos Aires querido. Hubo tiempo para todo mientras pasaron al Salón Dorado, donde se realizó la última parte de la ceremonia presidida por Oscar Moscariello, Vicepresidente 1° del Cuerpo. Allí se congregaron funcionarios, legisladores y periodistas, que se tomaron una foto grupal de la que también participó Diego Santilli, ministro del macrismo, Olmos, del PJ porteño y las autoridades vigentes de la Legislatura, entre otros. A todas voces, coincidieron macristas y antis, el gran ausente de la tarde-noche fue el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, que no concurrió al convite. «Envía sus saludos el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quien se excusó de venir porque debía atender otros compromisos», se escuchó al locutor oficial. «Qué raro excusándose», le sopló un legislador porteño al oído de Santilli que respondió con una sonrisa, sin romper el clima festivo y de camaradería. Tampoco estuvo allí María Eugenia Vidal, y en cambio sorprendió la presencia de Felipe Solá, quien recientemente abandonó el Peronismo Federal y busca un acercamiento a algún lado. ¿Desembarco en Capital? Quién sabe, la fuerza de Felipe continúa en la provincia de Buenos Aires, pero la política porteña es siempre generosa.

Del Peronismo Federal no sólo se fue Felipe Solá, sino también el puntano gobernador Alberto Rodríguez Saa. Quedó en el olvido aquella foto en las pre-internas con Eduardo Duhalde, cuando recorrían las provincias emulando los caucus norteamericanos de los grandes partidos. Todo tiempo pasado fue mejor, es cierto, pero nada parece poder empeorar este presente de la relación entre ambos. Fue Duhalde quien deslizó esta semana un oscuro acuerdo entre el sanluiseño y la Casa Rosada, a lo que Rodriguez Saa respondió con una recomendación: mandó al ex-presidente a leer «Alicia en el país de las maravillas». Fue luego de un almuerzo en el club Americano, en la Capital Federal, donde el Alberto continuó con una estrategia que le viene dando algunos resultados, al menos para instalarse públicamente mejor que otros candidatos, como el mismo Duhalde. El grupo de asesores de Alberto comprendió, aseguran, que luego del 50% de las PASO, la disputa no puede ir contra cierto clima que se ha creado, favorable al Gobierno. Por lo menos, no todavía, dicen sus más cercanos. La nueva estrategia consiste en lo que los estudiosos de campañas electorales denominan «single-issue politics», o «campaña sobre un tema». Elegir un tópico e instalarse como el representante de esa demanda. Alberto, dicen, eligió dos: wi-fi gratis y viviendas sociales. Así lo evidencia, efectivamente, la canción que los falsos Wachiturros grabaron como single: «El Alberto es una masa, te da una casa» y «el wi-fi no lo garpás», son los hits de la campaña.

Es cierto que las disputas son por lugares en las listas. Pero al interior de la Coalición Cívica la discusión de fondo es otra. Como en toda agrupación política, el lugar donde se toman las decisiones resulta clave, pues eso decide quiénes son de la partida y, especialmente, quiénes no. Por estos días, el paso de Carrió por La Plata y algunas declaraciones suyas avivaron el fuego de la contradicción entre los miembros de la mesa chica de la líder, residentes habituales del living de Elisa, y quienes creen que la discusión a la hora de tomar las decisiones debe darse en el congreso del partido. Los resquemores internos que surgieron luego de la baja performance en las PASO, tienen a la Coalición atada con alambre y aún no han encontrado la forma de resolver las múltiples fugas que están en proceso, con Patricia Bullrich a la cabeza. ¿Profundizar la livingización de la toma de decisiones o blanquear públicamente las disidencias en un congreso partidario? Por ahí pasa el debate en los todavía pequeños mitines que se realizan en el living del departamento de Elisa, con los pocos leales lilitos que quedan.