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Teoría de los 3 grados de separación de Stalin

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Definición / Falacia de asociación / Aplicación histórica / Yalta

La teoría de los tres grados de separación de Stalin es una hipótesis que intenta probar que cualquier acto en la Tierra puede estar conectado a Joseph Stalin y, por lo tanto, ser pasible de comparación. Además de ser una teoría, se trata de una expresión del orden de la retórica que sirve como argumentación en el debate político.

Falacia de asociación

Como forma de argumentación política, la teoría de los tres grados de separación de Stalin se considera una forma de la falacia de asociación, ya que posee la característica básica de la falacia formal inductiva que afirma que las cualidades de un objeto específico corresponden con las de un grupo general, a través de una relación intrascendente. Así, la teoría de los tres grados de separación de Stalin está estructuralmente conformada de la siguiente manera:

A pertenece al grupo B.

A posee una característica.

Luego, todo el grupo B posee dicha característica.

Específicamente en el caso de la teoría de los tres grados de separación de Stalin, lo que se busca es ligar un accionar político a las características del estalinismo. En ese caso, la forma que adquiere la falacia es la de: “durante el estalinismo sucedió X; durante Y sucedió X; luego, Y es estalinismo”.

Aplicación histórica

Específicamente, la teoría de los tres grados de separación de Stalin es utilizada para describir al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, empardando cada uno de sus actos, a través de la falacia lógica. Así, por ejemplo, en tres saltos (que corresponden a los “grados” de separación), se llega de una política pública al estalinismo como por un tubo.

Yalta

Una de las primeras comprobaciones de la teoría de los tres grados de separación de Stalin se dio cuando la Presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, dio un encendido discurso en la ONU y las comparaciones con el estalinismo no se hicieron esperar. Al observar que Stalin jamás dio un discurso en la ONU, la teoría de los tres grados vino como anillo al dedo, ya que permitió el triple salto: sí, Stalin no habló en la ONU, pero el Consejo de Seguridad de la ONU fue hijo de la Conferencia de Yalta. ¿Quién estuvo en Yalta? Sí, Stalin; ¿quién habló en la ONU y tendrá asiento en el Consejo de Seguridad? Sí, Cristina; luego, el kirchnerismo es estalinista.

Similares ejemplos de estiramiento comparativo vía Stalin se sucedieron tras las medidas para la compra de dólares. Así, la operación lógica se constituyó de la siguiente manera: el estalinismo prohibió la salida de sus habitantes, situación denominada “Cortina de hierro”; el kirchnerismo introdujo ciertos procesos administrativos para la compra de una moneda determinada que permite viajar a ciertos países; luego, el kirchnerismo es estalinista.