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Vetocracia

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Definición / Vetocracia / Disciplina partidaria / El extraño caso del macrismo

Definición

Se denomina vetocracia a los gobiernos cuyos poderes ejecutivos utilizan la herramienta del veto como forma primaria de llevar adelante su programa de gobierno. El veto es una herramienta de los poderes ejecutivos que permite frenar la promulgación de una ley de acuerdo al grado de y alcance que se le otorgue al Presidente dicha facultad en las respectivas constituciones. El poder de veto que poseen los ejecutivos es un poder reactivo debido a que permite al presidente defender el statu quo reaccionando al intento del Poder Legislativo por alterarlo, pero no permite conseguir más que lo previamente existente. El poder de veto se mide, también, de acuerdo a qué tipo de mayoría necesita el legislativo para insistir con la legislación vetada, siendo más fuerte el poder de veto mientras mayor sea dicha mayoría.

Vetocracia

El término vetocracia fue acuñado por el periodismo argentino luego del 2009, cuando en las elecciones de junio de ese año el kirchnerismo perdiera la mayoría propia en el Poder Legislativo. Dicha situación generó un cálculo que, si bien era juzgado como una potencial violación de los principios republicanos, era racionalmente correcta. Tomando los principios de la elección racional y bajo el supuesto de que todo gobierno actúa de acuerdo al paradigma de que es necesario avanzar en la implementación de la agenda propia, el periodismo supuso que, de no contar con mayoría propia, el oficialismo rechazaría a través del veto las propuestas de la oposición que surgirían del Poder Legislativo. Transformado en un debate sobre principios, como suelen abordarse las discusiones sobre el funcionamiento parlamentario en la Argentina, la discusión se trasladó al ámbito de la política y la denuncia mediática de una futura “vetocracia”, donde el Gobierno limitaría su accionar a resistir las propuestas de la oposición. Dicha situación no llegó a concretarse y los números arrojan, de hecho, que Cristina Kirchner lidera el ranking en democracia de presidentes que menos leyes vetaron. Entre 2007 y 2010, por ejemplo, vetó de manera total sólo el 0,66% de las leyes aprobadas y no vetó totalmente ninguna ley mientras tuvo mayoría legislativa en contra.

Disciplina partidaria

A pesar de haberlo transformado en un debate moral y, especialmente, carente de sustentación empírica debido a que los sucesos jamás ocurrieron, la suposición tenía un sustento racional: los ejecutivos que tienen mayorías legislativas en contra, naturalmente tienden a utilizar la herramienta del veto en más oportunidades que aquellos ejecutivos que cuentan con mayoría propia. Esto se debe fundamentalmente a que contar con una mayoría propia permite obtener mayor influencia sobre los outcomes del Congreso, es decir, sobre las leyes que se tratan y aquellas que son aprobadas y pasan al Poder Ejecutivo.

El extraño caso del macrismo

A pesar de lo dicho anteriormente, surgió en la Argentina, más específicamente en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, un caso que aún hoy desvive a la ciencia política toda: contando con mayoría legislativa propia durante todos sus períodos de gobierno, el macrismo utilizó la herramienta del veto contra las leyes votadas por sus propios legisladores en 107 oportunidades. La vetocracia macrista aún se encuentra en proceso de estudio en las prestigiosas universiades de ciencia política norteamericana frente a la inexistencia de explicaciones que echen luz sobre este nuevo fenómeno.