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LA MALA LECHE

Cuerda vocal

Martín Rodríguez
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Por Martín Rodriguez

Por ejemplo, si cualquiera es obligado a escribir un tango seguramente arranca con algo así: “viejo florista/ de Rondeau y La Rioja…”. O sea, de verdad existe un viejo florista que vende todos los días racimos en esa esquina, con su vozarrón de macho octogenario, flor del barrio que “lo vio nacer”. El tango actúa así: te pone delante de tus ojos al más viejo y pasa por encima a las bellas rolingas, a los chinos de mitad de cuadra, a los hijos de padres separados que van a maestras particulares y a toda la otra fauna de barrio que crece y se sofoca a sí misma en su humedal fugitivo. Es un problema de predisposición de toda lengua: el tango necesita al más viejo, su filosofía reza la obligación de que “hay que salvar al último”. Suena Prrrrum, de Wisin y Yandel featuring Cosculluel en el auto que pisa la curva de Dean Funes. Ojalá se lleve el pasado.
Filosofía del tango: salvar al último. Filosofía política: salvar a todos. Tango y política nunca se quisieron.
Una explicación a la sensación de vacío que sentimos más o menos todos es que las primarias fueron el corolario de lo que empezó en la 125, un resultado paradójico: la extinción de la oposición política.
¿Por qué extinción de la oposición? En primer lugar porque existe una oposición real al orden kirchnerista que es ocioso seguir describiendo con metáforas de dicción horrible (“corpo”, “dispositivo mediático”, “cadena privada de la gente linda”) pero que actúa respondiendo a la dinámica oficial y que no es estrictamente política, o sea: no está en personas que se presentan a elecciones. El kirchnerismo consumó el modelo dividiendo el poder económico del político fabricando un diálogo duro en el que no reconoce figuras políticas a su altura. En ese sentido, hay algo anti-político en el kirchnerismo porque hay algo anti-político en todas las nociones progresistas que tienden a ser excluyentes para ordenar el escenario. Pero en definitiva, se trató de dividir algo que siempre hace mutua metástasis: Estado y Economía.
Una versión ingenua diría que la obsesión del gobierno con Clarín es la obsesión por quien estuvo a su altura en estos años. Por otro lado -y por supuesto- se constituyó un poder económico “propio”, pero es un poder que regresa a nociones parasitarias en su ejercicio “económico”. Clarín es una representación moderna de la economía que se fijó en democracia, y, cómo no, el custodio de una cultura fifty-fifty entre desarrollista y neoliberal.
Todo esto se traduce también de la imagen de una oposición que no se disciplina sobre “acuerdos básicos”, tal como los que pide (“5 o 6 temas de Estado”), una oposición con un discurso institucionalista que se cae solo: si no son capaces de ponerse de acuerdo entre ellos por qué pretenden ofertar ese valor consensualista. ¿Qué puntitos de retenciones o ley fundamental diferencia a Ricardo Alfonsín, Francisco De Narváez, Alberto Rodríguez Saa o Eduardo Duhalde? Ergo… el ego, eso que se modera desde afuera. Los partidos políticos son el lobo del político democrático, por eso en parte debemos a ellos más su destrucción que a cosas tan abstractas como el “desánimo social”. Pensado así, y con Macri con cuatro años de mandato por delante (Pro es mucho mejor en campaña que en gestión) le hegemonía es el desierto de lo real.
Tango progresista. Vamos a escribir una frase como si nos hubiésemos tragado dos horas de trova cubana en el mp3: la vuelta de tuerca del Hombre Nuevo en Hombre Estado. La reconstrucción de un paradigma altruista que, después de la caída de los Muros ideológicos, se volvió hiperrealista pero que subsiste en probada cultura militante. Como escribió el eficaz blogger Mendieta en un post llamado sugestivamente “El héroe kirchnerista”: “El héroe kirchnerista aprendió de leyes, de decretos, de burocracias y de morosidades estatalistas. Y es tanto más héroe cuanto más mueve los herrumbrados mecanismos que le dan cuerda a la administración. (…) El héroe kirchnerista lleva bajo el brazo un expediente. O un acta de constitución de una cooperativa. O una libreta donde están las vacunas para cobrar la AUH.” Dos gobiernos de construcción de mucha Economía y Estado. Vayamos a un tercer gobierno de construcción de Sociedad.